Los Tres Reinos de Corea: Baekje

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Los Tres Reinos de Corea: Baekje

En los albores de la #HistoriaDeCorea, hay un periodo conocido como “Samguk” o Tres Reinos (siglos IV a VII), en el que se coexistieron los primeros grandes imperios de Goguryeo, Silla y Baekje. Este último fue considerado el más influyente en el ámbito cultural, debido a que mantuvo contacto constante con China y Japón.
#Baekje (traducido como “cien súbditos”) estuvo ubicado en el suroeste de la península y, según fuentes como el “Samguk Sagi” (“Historia de los tres reinos” de Kim Bu-sik), fue creado en el 18 a.C. por el rey Onjo, descendiente del fundador de Goguryeo, junto con otros herederos que no consiguieron puestos en la corte norteña, y en alianza con algunos estados de las regiones confederadas de Mahan (en el oeste) y Gaya (al sur).
A lo largo de su existencia tuvo constantes conflictos y alianzas con sus coterráneos, por motivos territoriales, y cambió la ubicación de su capital tres veces: Wiryeseong (Seúl, 18 a.C.-475), Ungjin (Gongju, 475-538) y Sabi (Buyeo, 538-660), siendo este último su periodo de esplendor.
Baekje (al igual que Goguryeo) fue conquistado entre el 660 y el 663 por el reino de Silla, aliado con la dinastía Tang de China, aún tras haber recibido el apoyo militar de Japón. Resurgió brevemente como Hubaekje o Baekje Posterior (892-936), entre la caída de Silla unificada (668 a 935) y el nacimiento de la dinastía Goryeo (herederos de Goguryeo, entre 918 a 1392).
Pese a que Baekje no prevaleció, se le reconoce como el que más aportó al desarrollo cultural de la península, gracias a su apertura hacia el extranjero. Especialmente a partir del siglo IV estableció relaciones con las dinastías del sur de China, para contribuir así a la introducción del budismo, el taoísmo y el confucianismo, y al intercambio de estilos artísticos y literarios; técnicas en alfarería y metalurgia, y formas de organización sociopolítica. Desde el siglo VI, junto con Gaya, fue el puente que llevó los conocimientos continentales a Japón.
En la Sala permanente “Corea. La tierra de la calma matutina”, del #MNCM, se exhiben piezas que ilustran su sincretismo cultural, como los ornamentos de corona del rey Muryeong y su consorte (la única tumba de Baekje hallada intacta), tocados hechos en pares que adornaban las coronas de seda. Su forma alude al diseño de “árbol” de las coronas coreanas (símbolo de vida en la religión chamánica), con incorporaciones de flores de loto o madreselvas (de la tradición budista y taoísta).
Se encuentra además una réplica del incensario de bronce dorado, hallado en el antiguo templo budista de Neungsan-ri en Buyeo, una exquisita pieza que tiene forma de flor de loto, con un pie que representa a un dragón y un pomo de fénix. Su cuerpo tiene grabadas imágenes de animales, plantas y símbolos de los cultos taoísta, budista y chamánico, y está “coronada” con la figura de cinco músicos con instrumentos tradicionales coreanos.
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